En Riosucio, al norte del Chocó, seis meses al año es necesario colocar puentes de madera para poder transitar. El río Atrato inunda el pueblo, las casas y las fincas. Al salir, deja toneladas de sedimento, viviendas podridas, cultivos dañados, desempleo y hambre, niños ahogados o picados de culebra y los zancudos alborotados. Pero más que esto, deja una gran desesperanza en sus pobladores, al constatar la inoperancia del Estado a quien le corresponde la búsqueda de soluciones. Riosucio y todos los pueblos ribereños del Atrato están viviendo las consecuencias de la explotación minera con retroexcavadora y la tala indiscriminada de los bosques primarios. En el bajo Atrato, con el aval de Codechocó, se han talado más de 200 mil hectáreas de bosque, entre el cual se encuentra el catival, un ecosistema de los humedales que equilibra los tiempos de inundación y los tiempos secos. Una realización de la Coordinación Regional del Pacífico Colombiano
La región del Pacífico colombiano ha estado expuesta a la expoliación mediante políticas extractivistas coloniales, antes, y estatales, actualmente, que han dejado un inmenso daño social y ambiental. Sin embargo, el gobierno continúa apostando a estas políticas mediante el impulso de la llamada locomotora minera al servicio de compañías multinacionales como la Anglo Gold Ashanti. Estas políticas arrasan con la minería tradicional y artesanal, principal sustento de gran parte de las familias afrocolombianas. Por su parte, los indígenas tienen una apuesta de no a la minería.
El 17 de julio de 2010 Jair Murillo fue asesinado en el barrio Alfonso López de Buenaventura, aledaño al barrio Alberto Lleras, donde residía. El homicida fue dejado en libertad por vencimiento de términos. La impunidad está presente en este crimen. Jair era líder de una organización de desplazados la cual, debido a las amenazas permanentes que continuaron a su muerte, ha tenido que desaparecer del espectro político.
Masiva participación en el diplomado sobre cartografía social
Territorio
La Coordinación Regional del Pacífico Colombiano, la Fundación Universitaria Claretiana (FUCLA) y la organización Human Rights Everywhere (HREV), iniciaron la realización del diplomado virtual en cartografía social, como apalancamiento a las labores que realiza el Observatorio Pacífico y Territorio en Colombia.